Si atendemos a las definición de la RAE (Real Academia Española de la lengua), "-Ismo" es un sufijo que "forma sustantivos que suelen significar doctrinas, sistemas, escuelas o movimientos".
Tengo amigos franceses que entiende bastante de deportes (nada que ver con el manido tema de los guiñoles). Uno de ellos, de hecho, es periodista deportivo. Lo que me llamó hace mucho tiempo la atención, fue que me comentaran el "odio" que profesaban a Fernando Alonso por haber abandonado Renault. Para un español es difícil entender -creo yo- el que alguien siga a una escudería y no a un piloto. Quizás sí que se pueda comprender el fenómeno del "ferrarista", pues no deja de ser una marca emblemática que roza lo mitológico, pero...¿seguir a Renault?
Si bien es cierto que los franceses rezuman chovinismo por los cuatro costados hasta llegar a resultar, en ocasiones, empalagosos (entiéndase bien el eufemismo), aquí en España adolecemos de un déficit de este orgullo por lo realizado en nuestro país que llega a tornarse en vergüenza -ajena o propia- por momentos. Ni tanto, ni tan calvo...
Hace ya un tiempo escribí sobre Hispania Racing Team. Ahora, tras el cambio de rumbo que han tomado, hay que escribir sobre HRT. Así. A secas. Y es que, si en aquella ocasión me pareció que las cosas, a pesar de las dificultades, se hicieron bien, ahora pareciera que el trabajo se ha profesionalizado al 200% y la nueva dirección que ha tomado el equipo, deja el trabajo anterior en una suerte de improvisación sobre la marcha muy al estilo español (sin restar mérito alguno, pues como ya dijera en el anterior post, hicieron un papel más que digno).
Se trata entonces de hacer un "reset", o por utilizar una expresión más española, ya que el tema lo requiere, hacer "borrón y cuenta nueva".
Por personalizar la situación, creo justo hablar de Saúl Ruíz de Marcos, el nuevo Director General. Su perfil es el de un ejecutivo que hasta la fecha parece no haberse vinculado nunca con el mundo del motor o del deporte, pero que goza, a tenor de las diferentes informaciones que he podido leer, de un sentido común extraordinario.
"Las cosas bien hechas, bien parecen" parece ser el leimotiv de este licenciado en ADE y Derecho (si lo que he leido no es erróneo). Así, el nuevo proyecto de HRT se basa en tres pilares: monoplaza, pilotos, y sede ( y ya me alegro, como madrileño que soy, de que se le pueda dar una más que honrosa salida a la discutida Caja Mágica).
Pasito a pasito y teniendo clara la dirección, esto es, sabiendo hacia donde se dirigen, HRT empieza a hacer las cosas como mandan los cánones, a saber: BIEN.
La humildad y la paciencia subyacen a todo tipo de declaraciones y noticias que me encuentro:
- Pedro Martínez de la Rosa como piedra angular del proyecto. Y digo yo: qué menos si de lo que se trata es de españolizar al equipo.
- Encontrar una sede en donde poder aglutinar a todo el equipo. Este punto, desde la perspectiva psicológica, me parece brillante. Puede resultar obvio, por supuesto, pero me ha gustado leer que hay que dotar al proyecto de identidad. Hay que crear en los trabajadores un sentido de pertenencia. Hay que trabajar por la cohesión grupal, que no en vano, suele resultar la variable psicológica más olvidada. Y la F1 no es un deporte individual como mucha gente piensa. Si se me apura, me aventuraría a decir que pudiera ser uno de los deportes más grupales que existe, donde un miembro del equipo, léase piloto, es el ejecutor máximo de todo un trabajo en conjunto. Por eso es importante saber con quién trabajas, relacionarte con ellos, tener sentido de pertenencia, potenciar la relación más allá del circuito, confiar dentro y fuera de la pista, poner cara a aquellos que te ayudan y ayudar a los que has puesto cara, conocer la identidad de la empresa, sus valores, su actitud; en definitiva, saber qué es HRT y tener una conciencia de realidad: potencial y limitaciones.
En esta línea, me parece muy bueno el planteamiento de objetivos del equipo en los pasados entrenamientos de Jerez:
· Día 1: Que Pedro recuperara sensaciones al volante y que conociera a los miembros del equipo.
· Día 2: Realizar pruebas más orientadas a la conducción (neumáticos, mapas, etc.) y optimizar el trabajo en equipo en su primer encuentro.
Los objetivos, según se desprende de la página de HRT (no es el site definitivo, pues lo lanzarán el 21 de febrero), se consiguieron, y esta es la base de la motivación, marcarse objetivos a corto plazo para percibir que se está en el camino correcto, ganando en confianza y en ganas de seguir adelante con el planteamiento marcado.
- Luís Pérez-Sala, jefe de equipo: Al igual que ocurriera con el ya mencionado Saúl Ruíz de Marcos, Luís Pérez-Sala, fichado en verano como jefe de equipo, también se muestra cauto y humilde (no se lea entre líneas defensivo), cuando dice que no hay que esperar grandes éxitos a corto plazo. Sin duda que estas declaraciones tienen un valor especial desde el punto de vista psicológico:
1º) Porque indica que el establecimiento de objetivos es concreto, realista, y bien estructurado. HRT tiene como objetivo (entre otros) consolidarse en la F1, pero aceptan y entienden que no puede ser ¡ya!. A corto plazo, los objetivos son otros, y aunque alguien pueda tener la impresión de que lo que hay es "poca cosa", lo cierto es que han empezado desde la base, forjando un trabajo casi de orfebrería, con la paciencia y el tesón de un artesano: Pedro como buque insignia, conseguido. Sede donde aglutinar a todos los trabajadores, conseguido. Españolización paulatina del equipo, mezclándolo con profesionales extranjeros para el enriquecimiento mutuo, conseguido.
2º) Porque libera a todo el engranaje de la presión de la inmediatez, dándoles a entender que las prioridades, ahora mismo, no son hitos inalcanzables, sino cosas bien concretas que se están consiguiendo. La sensación reinante consiguiente, podría ser la percepción generalizada en el equipo como ente propio, de que se está en el buen camino, de que las cosas se están haciendo bien, y de que todos son uno en pro de un objetivo que, si se sigue por el largo camino trazado, pero de "a poquito", antes o después llegará.
Las consecuencias: la motivación y la autoconfianza se incrementrán, descendiendo el estrés negativo (porque me consta que el año pasado había mucho de esto), que no el positivo, que sería una suerte de activación positiva que moviliza todos los recursos disponibles.
Sea como fuere, vaya desde aquí mi enhorabuena y mis mejores deseos, entre ellos que las empresas españolas de expansión global se animen al patrocinio para poder hacer el camino más fácil a este ilusionante proyecto.
Por todo, y para cerrar el post al hilo del primer párrafo, dejémonos de remilgos varios y patrios, saquemos pecho, y reivindiquemos el HRTismo.
Guardiola, Baggio y el silenzio stampa
Hace 2 años


