
Me siento triste y apesadumbrado por el hecho de que Madrid no haya conseguido las olimpiadas del año 2016.
Como psicólogo deportivo, y como madrileño, me hacía mucha ilusión que las olimpiadas pudiesen celebrarse en mi ciudad natal. Sin embargo, los juegos se han ido a Rio de Janeiro.
Me gustan las olimpiadas. Son como una especie de catarsis universal en la que todo el mundo está unido. La familia se reune alrededor del televisor y anima despiadamente al atleta español de turno, sea cual sea el deporte. Son 15 días en los que alguna que otra vez se te encoge el corazón viendo las proezas y el espíritu de sacrificio de los diferentes deportistas. Araceli Navarro, por ejemplo, tiradora de esgrima española, protagonizó en las últimas olimpiadas de Beijing 2008 uno de esos momentos emotivos. Cuando estaba en su primer asalto, en el día de su cumpleaños, una vieja lesión que sufría en su hombro izquierdo afloró en el momento más inoportuno. La única obsesión de Araceli en aquellos momentos era que el médico le colocase el hombro en su sitio para poder continuar tirando. Ante la negativa del equipo médico de que Araceli continuara compitiendo, ella lloraba desconsoladamente y todos los españoles, de una u otra forma, sufrimos con su sufrimiento; esa es la magia de las olimpiadas, la magia de la que todos los madrileños y españoles hemos sido privados de poder ver en directo.
El viernes tuvo lugar la elección de la sede olímpica para los Juegos del 2016, con el resultado que ya todos conocemos: Río de Janeiro.
Chicago fue eliminada la primera. Desconozco su proyecto, pero creo que la visita relámpago de Obama a lo "vini, vidi, vinci", corrió en contra suya, pues parece que los miembros del COI se sintieron un poco ninguneados.
Tokyo fue la segunda eliminada. Del proyecto tokiota estaba un poco más al tanto. Dicen que no estuvieron muy expresivos, pero es que ellos no lo son. Por motivos que no vienen al caso, diré que hace 11 años estuve trabajando en Japón durante 3 meses, y solo sé que si se ponen a realizar unos juegos olímpicos, no me cabe duda de que serían unas olimpiadas de altísimo nivel.
Quedaban Río de janeiro y Madrid. Todo apuntaba a que la norma no escrita de la rotación de continente, correría en contra de Madrid, que ya perdió con Londres en la organización de los juegos del 2012 (según se rumorea por un fallo en las votaciones). Sin embargo, la fé de toda la delegación en que su candidatura era la mejor, no dejó que el desaliento que esta norma pudiera provocar, causara mella. No obstante, creo que más allá de la rotación de continente, había otro oscuro motivo que hizo que -según se comenta en los diferentes diarios- la votación fuera dirigida. Los juegos Olímpicos nunca han llegado a América del Sur, y el presidente del COI, el belga Jacques Rogge, parecía tener el deseo de ser recordado por ser el primer presidente que hiciera semejante gesta y poder pasar a los anales de la historia del olimpismo.
Madrid, según los expertos, era la mejor candidatura posible. El 77% de las instalaciones ya están hechas. Madrid es una ciudad acogedora. Hay un buen clima, es una ciudad bien comunicada, y hay un grandísimo espíritu deportivo. Sin embargo, todos los votos de Chicago menos uno, fueron a parar a Río, y todos los votos de Tokyo menos dos, fueron a parar a Río. Eso da qué pensar en una candidatura tan firme como era la de Madrid. La votación final fue de 66-32, y creo que eso es una desproporción demasiado grande si tenemos en cuenta que Río está aún por hacer, máxime cuando Brasil tiene que acoger el mundial de fútbol del 2014.
El presidente de Brasil, Lula da Silva, dice que Brasil es una economía emergente y que eliminará todas las favelas de Río antes de las olimpiadas. Lo que yo me pregunto es si se tiene que esperar a que te concedan unas olimpiadas para darle un mayor estado de bienestar a tu pueblo, porque si así, no me gustaría que Lula fuera mi presidente. Esto ¿qué quiere decir? ¿Que si no hubieran ganado, toda esa economía emergente hubiera dejado de ser tal? ¿Que las favelas continuarían estando donde están?¿que ya no hace falta eliminarlas y darles a sus habitantes una mejor opción de vida?
Recuerdo que con los pasados Juegos Olímpicos el argumento era el mismo "China es una economía emergente y los juegos ayudarán a relanzar la nación asiática". Pero la realidad es que un año y pico después, China continúa igual, solo que con unas instalaciones deportivas más. Esto me da qué pensar...
Ahora se habla de si nos presentaremos al 2020 o no, pero todo el mundo comparte la opinión de que ahora viene un momento de reflexión. Mi primera reflexión coincidió con la de el presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, que vino a decir algo así como que si es por la rotación de continente, entonces no nos presentaríamos, porque, obviamente, los juegos del 2020 deberían ser para África, ya que tampoco han albergado nunca unos juegos. Y así, Jacques Rogge, podría sentirse plenamente realizado (esto último es de mi cosecha).
Si se nota en mis palabras cierto tono de fastidio, de irritabilidad, de decepción, de tristeza, y/o de enfado, es que estoy fastidiado, irritado, decepcionado, triste, y enfadado. Sé que ahora es el momento del fair play, de las felicitaciones a Río, de desearles todo lo mejor y prestarles nuestro apoyo, y yo les felicito, les deseo lo mejor, les doy mi apoyo, y ojalá en el 2016 pueda estar trabajando en Río como psicólogo deportivo, porque no me cabrá la más mínima duda de que me parecerá una ciudad preciosa y de que la magia del olimpísmo hará mella en mí, pero sí que es cierto que los valores olímpicos, deberían empezar a trasladarse a través de los miembros del COI, y a mi entender, en mi humilde opinión, me parece que en la elección no ha habido nada de fair play, sino que ha subyacido una suerte de delirio erotomaníaco por parte del mencionado presidente del COI, y eso, me duele.
En cualquier caso, sirvan estas líneas para agradecer a toda la delegación madrileña, desde el primero hasta el último, Alberto Ruíz Gallardón, Esperanza Aguirre, José Lúís Rodríguez Zapatero, Mercedes Coghen, Juan Antonio Samaranch Sr. y Jr., su majestad Juan Carlos I, Jaime Lissavetzky, etc., su esfuerzo y dedicación. Yo me animaría a una tercera vez, porque como reza el dicho popular "A la tercera va la vencida", y como dijo el Alcalde de Madrid y su vicealcalde, Manuel Cobo: "en el deporte nunca hay que rendirse".
Nos vemos en Río de Janeiro 2016 y tal vez en Madrid 2020.
Como psicólogo deportivo, y como madrileño, me hacía mucha ilusión que las olimpiadas pudiesen celebrarse en mi ciudad natal. Sin embargo, los juegos se han ido a Rio de Janeiro.
Me gustan las olimpiadas. Son como una especie de catarsis universal en la que todo el mundo está unido. La familia se reune alrededor del televisor y anima despiadamente al atleta español de turno, sea cual sea el deporte. Son 15 días en los que alguna que otra vez se te encoge el corazón viendo las proezas y el espíritu de sacrificio de los diferentes deportistas. Araceli Navarro, por ejemplo, tiradora de esgrima española, protagonizó en las últimas olimpiadas de Beijing 2008 uno de esos momentos emotivos. Cuando estaba en su primer asalto, en el día de su cumpleaños, una vieja lesión que sufría en su hombro izquierdo afloró en el momento más inoportuno. La única obsesión de Araceli en aquellos momentos era que el médico le colocase el hombro en su sitio para poder continuar tirando. Ante la negativa del equipo médico de que Araceli continuara compitiendo, ella lloraba desconsoladamente y todos los españoles, de una u otra forma, sufrimos con su sufrimiento; esa es la magia de las olimpiadas, la magia de la que todos los madrileños y españoles hemos sido privados de poder ver en directo.
El viernes tuvo lugar la elección de la sede olímpica para los Juegos del 2016, con el resultado que ya todos conocemos: Río de Janeiro.
Chicago fue eliminada la primera. Desconozco su proyecto, pero creo que la visita relámpago de Obama a lo "vini, vidi, vinci", corrió en contra suya, pues parece que los miembros del COI se sintieron un poco ninguneados.
Tokyo fue la segunda eliminada. Del proyecto tokiota estaba un poco más al tanto. Dicen que no estuvieron muy expresivos, pero es que ellos no lo son. Por motivos que no vienen al caso, diré que hace 11 años estuve trabajando en Japón durante 3 meses, y solo sé que si se ponen a realizar unos juegos olímpicos, no me cabe duda de que serían unas olimpiadas de altísimo nivel.
Quedaban Río de janeiro y Madrid. Todo apuntaba a que la norma no escrita de la rotación de continente, correría en contra de Madrid, que ya perdió con Londres en la organización de los juegos del 2012 (según se rumorea por un fallo en las votaciones). Sin embargo, la fé de toda la delegación en que su candidatura era la mejor, no dejó que el desaliento que esta norma pudiera provocar, causara mella. No obstante, creo que más allá de la rotación de continente, había otro oscuro motivo que hizo que -según se comenta en los diferentes diarios- la votación fuera dirigida. Los juegos Olímpicos nunca han llegado a América del Sur, y el presidente del COI, el belga Jacques Rogge, parecía tener el deseo de ser recordado por ser el primer presidente que hiciera semejante gesta y poder pasar a los anales de la historia del olimpismo.
Madrid, según los expertos, era la mejor candidatura posible. El 77% de las instalaciones ya están hechas. Madrid es una ciudad acogedora. Hay un buen clima, es una ciudad bien comunicada, y hay un grandísimo espíritu deportivo. Sin embargo, todos los votos de Chicago menos uno, fueron a parar a Río, y todos los votos de Tokyo menos dos, fueron a parar a Río. Eso da qué pensar en una candidatura tan firme como era la de Madrid. La votación final fue de 66-32, y creo que eso es una desproporción demasiado grande si tenemos en cuenta que Río está aún por hacer, máxime cuando Brasil tiene que acoger el mundial de fútbol del 2014.
El presidente de Brasil, Lula da Silva, dice que Brasil es una economía emergente y que eliminará todas las favelas de Río antes de las olimpiadas. Lo que yo me pregunto es si se tiene que esperar a que te concedan unas olimpiadas para darle un mayor estado de bienestar a tu pueblo, porque si así, no me gustaría que Lula fuera mi presidente. Esto ¿qué quiere decir? ¿Que si no hubieran ganado, toda esa economía emergente hubiera dejado de ser tal? ¿Que las favelas continuarían estando donde están?¿que ya no hace falta eliminarlas y darles a sus habitantes una mejor opción de vida?
Recuerdo que con los pasados Juegos Olímpicos el argumento era el mismo "China es una economía emergente y los juegos ayudarán a relanzar la nación asiática". Pero la realidad es que un año y pico después, China continúa igual, solo que con unas instalaciones deportivas más. Esto me da qué pensar...
Ahora se habla de si nos presentaremos al 2020 o no, pero todo el mundo comparte la opinión de que ahora viene un momento de reflexión. Mi primera reflexión coincidió con la de el presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, que vino a decir algo así como que si es por la rotación de continente, entonces no nos presentaríamos, porque, obviamente, los juegos del 2020 deberían ser para África, ya que tampoco han albergado nunca unos juegos. Y así, Jacques Rogge, podría sentirse plenamente realizado (esto último es de mi cosecha).
Si se nota en mis palabras cierto tono de fastidio, de irritabilidad, de decepción, de tristeza, y/o de enfado, es que estoy fastidiado, irritado, decepcionado, triste, y enfadado. Sé que ahora es el momento del fair play, de las felicitaciones a Río, de desearles todo lo mejor y prestarles nuestro apoyo, y yo les felicito, les deseo lo mejor, les doy mi apoyo, y ojalá en el 2016 pueda estar trabajando en Río como psicólogo deportivo, porque no me cabrá la más mínima duda de que me parecerá una ciudad preciosa y de que la magia del olimpísmo hará mella en mí, pero sí que es cierto que los valores olímpicos, deberían empezar a trasladarse a través de los miembros del COI, y a mi entender, en mi humilde opinión, me parece que en la elección no ha habido nada de fair play, sino que ha subyacido una suerte de delirio erotomaníaco por parte del mencionado presidente del COI, y eso, me duele.
En cualquier caso, sirvan estas líneas para agradecer a toda la delegación madrileña, desde el primero hasta el último, Alberto Ruíz Gallardón, Esperanza Aguirre, José Lúís Rodríguez Zapatero, Mercedes Coghen, Juan Antonio Samaranch Sr. y Jr., su majestad Juan Carlos I, Jaime Lissavetzky, etc., su esfuerzo y dedicación. Yo me animaría a una tercera vez, porque como reza el dicho popular "A la tercera va la vencida", y como dijo el Alcalde de Madrid y su vicealcalde, Manuel Cobo: "en el deporte nunca hay que rendirse".
Nos vemos en Río de Janeiro 2016 y tal vez en Madrid 2020.
La opción de trabajar en Río no me parece tan mala, en cuanto a lo del 2020... Cada vez parece más difícil la verdad. El gasto que supone una candidatura es como para pararse a pensar.
ResponderSuprimirHola, soy estudiante de psicologia y me gustaria poder hacerte unas preguntas por un trabajo que tengo que realizar sobre la psicologia del deporte mediante mail si pudiera ser me lo podrias facilitar a mi correo: berenike98@gmail.com o aqui mismo, disculpa las molestias un saludo.
ResponderSuprimirHola anónimo,
ResponderSuprimirSí, es cierto que trabajar en Río no estaría mal. Tendríamos que recordar aquel gran hit de Emilio Aragón de menos samba e más trabalhar. Respecto a lo de presentarse otra vez...claro que hay que pensárselo, pues son muchos millosnes de euros, pero bueno, yo no tengo la llave.
Gracias por tu comentario.
Hola S.
ResponderSuprimirLo primero de todo, agradecerte el comentario.
Sobre lo de poder ayudarte, estaría encantado de hacerlo en la medida de lo posible (ya me dirás dónde estudias, porque en la complutense, donde estudié yo, nunca había psicología del deporte).
Puedes escribirme a consultame@elpsicologodeldeporte.com Cuéntame tus dudas, y veré hasta dónde puedo ayudarte.
Un saludo.
Dale las gracias al palomero, porque puedes tener otra asidua...
ResponderSuprimirSaludancias!
Hola Agüi.
ResponderSuprimirLe daré las gracias al palomero, aunque también habré de dártelas a tí por tener la curiosidad de trastear en mi blog, y haberte decidido a comentar. Agradezco mucho tu comentario, sobre todo ahora, que estoy en el inicio de esta andadura que no sé dónde nos llevará.
Sin duda, que ver que hay gente a la que le interesa un poco lo que escribo me anima a continuar hacia delante.
Un saludo.
Espero que puedas estar en Río trabajando en lo tuyo, será buena señal.
ResponderSuprimirCon respecto a los valores olímpicos de los que hablas, tal vez existieron, pero hace mucho, mucho que dejaron de existir (Moscú 80,Munich 72, tal vez antes?), es lo que pienso; las olimpiadas son otro espectáculo deportivo, muy grande, pero poco más; un negocio inmenso.
A pesar de todo estoy de acuerdo contigo en algunas cosas, como en lo de juntarse con otros familia y/o amigos para ver alguna de las competiciones, en casos las únicas veces que podemos ver ciertos deportes por la tele, y emocionarnos con cosas como lo de la tiradora de esgrima Araceli Navarro
Salud.
Estimado Antonio C.
ResponderSuprimirOjalá pueda estar en Río, posteando desde allí, contando los acontecimientos, etc...
Esos momentos con la familia son impagables. Todavía recuerdo el salto que dio mi novia cuando Samuel Sánchez se llevo la medalla de oro en Beijing, y eso que mi novia es de las que detesta el ciclismo. Esos son los momentos mágicos de las olimpiadas...
Un saludo.